Estambul pierde por 5ta ocasión sede olímpica

ESTAMBUL (AP). Un lamento se extendió por la antigua ciudad de Estambul, cuando cientos de turcos, quienes parecían esperanzados unos segundos antes, escucharon el sábado el anuncio de que Tokio fue elegida como sede de los Juegos Olímpicos de 2020.

La pérdida de la sede para Estambul fue un golpe para el primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan, quien viajó a Buenos Aires desde la reunión del Grupo de los 20, en San Petersburgo, Rusia, para presentar argumentos a favor de la ciudad más grande de su país.

Turquía, favorita al inicio, pareció tambalearse en junio cuando el gobierno se enfrentó violentamente con manifestantes. La candidatura de Estambul quizá fue golpeada también por una serie de escándalos de dopaje de atletas turcos y la incertidumbre por la guerra civil en la vecina Siria.

Rafet Pacali, un residente de Estambul, dijo que fue difícil aceptar el constante rechazo a su ciudad tras su quinta solicitud.

"Ellos simplemente no nos quieren conceder la sede", señaló, aunque de inmediato mostró cierto optimismo. "Quizá será en la próxima ocasión, si está destinado a ocurrir".

La ciudad estaba preparada para celebrar frente a la antigua Iglesia de Santa Sofía _del siglo VI_ , donde se colocaron pantallas gigantes de televisión. Sonaba música con estruendo mientras ondeaban banderas turcas. La multitud estaba eufórica poco más de una hora antes del anuncio definitivo, cuando el Comité Olímpico Internacional declaró que Estambul había derrotado a Madrid para avanzar a la ronda final de votación contra Tokio.

Pero cuando se realizó el anuncio final después de las 11 p.m. en Estambul, un breve gemido de desilusión dio paso al silencio, y la multitud se dispersó rápidamente. Tokio había derrotado a Estambul por 60-36 en la última ronda de votación secreta.

Erdogan había argumentado que otorgar la sede olímpica a Estambul derivaría en los primeros Juegos Olímpicos en un país predominantemente musulmán y en una ciudad que vincula los continentes de Europa y Asia. Después del voto, expresó desilusión.

"No era nuestro destino", dijo, según reportes noticiosos turcos.

La desilusión llega en un momento político sensible para Erdogan, cuando enfrenta una serie de elecciones. La economía turca luce cada vez más tambaleante después de una década de crecimiento, y las protestas han polarizado el país. La candidatura olímpica ya se había convertido en un asunto político mucho antes de la decepción.

Egemen Bagis, ministro turco encargado de los vínculos con la Unión Europea, ocasionó una tormenta el mes pasado cuando sugirió que los organizadores de las manifestaciones contra el gobierno serían culpables si Estambul perdía la sede olímpica, una acusación que el principal partido de oposición del país tachó de un intento de "camuflar" cualquier fracaso posible.