NFL: Sin Palmer y Ochocinco, es un nuevo inicio en Cincinnati

CINCINNATI (AP). El quarterback Carson Palmer decidió que no querí­a jugar otro partido para los Bengals. El cornerback Johnathan Joseph también se fue, en busca de una oportunidad de ser ganador. Terrell Owens dijo adiós, mientras que Chad Ochocinco fue cambiado. ¿Y el coach Marvin Lewis? El sí­ se quedó.

Una tí­pica pretemporada en Cincinnati.

El equipo de último lugar ha empezado otra remodelación, como muchas otras durante su actual etapa de miseria. Los Bengals tienen apenas dos campañas ganadoras en los pasados 20 años, a pesar de múltiples cambios de quarterbacks, wide receivers, entrenadores. Todo excepto el dueño. ¿Hay alguna razón para tener esperanza?

"Pienso que algunos dirí­an que hemos cambiado para bien", se atrevió a decir Lewis, quien recibió una extensión de contrato después de una temporada con récord de 4-12. "Lo dije en enero, lo dije en diciembre, de hecho. Que serí­a un nuevo comienzo. Dije que si las cosas salí­an bien y yo estaba de vuelta aquí­, iba a hacer algo que no mucha gente hace, y eso es empezar de nuevo".

Pocos entrenadores reciben extensiones de contrato después de lograr dos temporadas buenas de ocho en el cargo, sin triunfos en postemporada y con marca global de 60-69-1. En Cincinnati, los entrenadores son juzgados por un parámetro distinto: lealtad en lugar de victorias y derrotas.

Así­ que Lewis sigue y los Bengals rehacen su plantel... otra vez.

"Eso no fue una sorpresa", dijo el guard ofensivo Bobbie Williams. "Pero, ¿saben qué? Tenemos a muchos jugadores listos para entrar y jugar. Es hora de dejar a esa gente que vaya y brille".

Y en realidad no tienen alternativa.

Cuando Palmer decidió que habí­a sido suficiente para él, los Bengals reclutaron al quarterback de Texas Christian University Andy Dalton en la segunda ronda del draft, y están tratando de convertirlo en el rostro de la desamparada franquicia, esté listo o no.

El quarterback novato estará lanzándole el ovoide a uno de los grupos de receptores menos experimentados de la liga, resultado de la decisión de los Bengals de deshacerse de sus 'divas'. Lewis respaldó el fichaje de Owens para ponerlo a jugar al lado de Ochocinco. De inmediato, ellos armaron un reality show llamado 'The T.Ocho Show' y alardearon en él sobre los dí­as de gloria que estaban por venir.

El show _lo mismo que la dupla de jugadores en el campo de juego_ se desmoronó. Así­ es como en la nueva temporada son jugadores de reparto en lugar de estrellas.

La lí­nea ofensiva retorna intacta. El running back Cedric Benson permanece tras firmar por un año, dándole al coordinador ofensivo Jay Gruden una opción de correr el balón primariamente. "Si tener a un quarterback novato causa que ellos dependan más de mí­, entonces estoy emocionado", expuso Benson, quien corrió para 1.111 yardas en 2010.

Entre los receptores del quarterback Dalton, quien completó sólo 30 de sus primeros 51 pases en la pretemporada, además de un enví­o de touchdown y tres interceptados, están el joven tight end Jermaine Gresham, los wide receivers Jordan Shipley, de segundo año; A.J. Green, novato de la Universidad de Georgia, y Jerome Simpson, de cuarta temporada pero con sólo cuatro partidos como titular.

La defensa está en transición pero aun así­ luce mejor que el ataque.

Rey Maualuga se mueve a linebacker central con la salida de Dhani Jones. El linebacker exterior Keith Rivers está fuera por una cirugí­a de la muñeca derecha. Joseph se marchó como agente libre al decidir que tení­a mejores opciones de ser ganador en Houston. Su lugar fue tomado por Nate Clements. Figuran ahí­ el joven defensive end Carlos Dunlap (9,5 capturas) y el cornerback Leon Hall (4 pases interceptados).

De todos modos, las expectativas son tan bajas que los propios jugadores han tratado de entusiasmar a la afición.

Apenas unos cien seguidores estuvieron en los graderí­os de Georgetown College cuando los Bengals salieron a calentar para su primera práctica del campo de entrenamiento. La asistencia a las sesiones de entrenamiento han sido de las más bajas que se recuerde, y no ayudó que Cincinnati fuera barrido 34-3 en Detroit, la peor derrota de pretemporada en la historia del equipo.

"Todo lo que tengo que decir es que habrá dí­as brillantes al final", anticipó el cornerback Adam 'Pacman' Jones. "Les prometo que no será 4-12 este año".

Los momios están de su lado.

En la NFL, donde los peores equipos adquieren a las más altas selecciones del draft y los calendarios más favorables, es complicado hilvanar temporadas de 4-12. Pero si les sucede a los Bengals en 2011 no serí­a la primera vez. Ya lo han hecho antes, y dos veces.