Parece perdido el arte de hacer un buen derribo en la NFL

(AP). Tras el paro patronal, la NFL logró rescatar la temporada í­ntegra. Pero recuperar la calidad en los derribos ha resultado mucho más difí­cil para las defensivas.

Perdidos entre las estadí­sticas destacadas de quarterbacks como Tom Brady y Aaron Rodgers, así­ como de corredores como Darren McFadden, están numerosos derribos defectuosos que han convertido jugadas aparentemente inofensivas en acciones que han decidido los encuentros.

Los errores de este tipo se han presentado en todas las zonas del terreno: en la lí­nea de golpeo, lo que permitió que McFadden perjudicara a los Jets; en las devoluciones de despejes, como en el caso de Randall Cobb, que pasó entre los Saints en el primer encuentro de la campaña, y en la defensiva secundaria, como le ocurre cada semana a Wes Welker.

¿Qué ocurre?

Las hipótesis van del cierre patronal a la mala instrucción en fundamentos de este deporte, llegando incluso a las reglas más severas sobre cómo y dónde pueden golpear los jugadores a sus adversarios.

Hay otra explicación: el nuevo contrato colectivo de la NFL.

Los parámetros sobre los entrenamientos, mencionados en la página 143 del contrato limitan a los equipos a 14 prácticas con equipamiento _protectores de hombros_. Once se realizan en las primeras 11 semanas de la campaña regular y las otras tres en el último mes y medio.

Las nuevas reglas fueron consideradas una victoria para los jugadores. Menos golpeo en la semana implica menos probabilidades de lastimarse.

En ese aspecto, el cambio parece funcionar.

"Hay menos desgaste y golpeo a tu cuerpo", dijo el defensive back de Filadelfia, Dominique Rodgers-Cromartie. "Puedes jugar mucho más, ante el menor desgaste".

El problema es que, para un jugador defensivo, el sentirse bien no le ayudará si no puede hacer su trabajo.

Y no están cumpliendo con su tarea, ni siquiera en el caso de los integrantes de defensivas prestigiosas.

Los Steelers de Pittsburgh ocupan el segundo lugar de la liga en yardas totales, pero la estadí­stica es engañosa.

Los campeones defensores de la Conferencia Americana son 22dos contra la ofensiva terrestre, y la semana pasada, Arian Foster corrió para 155 yardas, la mayor cantidad permitida por los Steeelers a un solo corredor en ocho años.

El entrenador Mike Tomlin se mostró harto. Prometió que el equipo volverá a trabajar en los fundamentos después de que los Texans aplastaron a los Steelers.

Los Steelers practicaron esta semana dos veces con equipamiento _algo que el contrato colectivo permite hacer sólo una vez al año_, a fin de prepararse para enfrentar al sorpresivo Tenesí­ y a su corredor Chris Hohnson.

"¿Saben? No estamos interesados en ahorrar balas ahora", dijo Tomlin. "Estamos en el aquí­ y ahora, y necesitamos una buena preparación esta semana".