Regresa técnico de EEUU cuyo suegro fue asesinado en Beijing

BEIJING (AP). El técnico de la selección estadounidense vóleibol masculino al que le mataron al suegro en Beijing se reincorporó el sábado al equipo, que lo recibió con una victoria en sets corridos ante China en los Juegos Olí­mpicos.

El entrenador Hugh McCutcheon se ausentó de los tres primeros partidos tras el incidente en que un enajenado asesinó a puñaladas a su suegro e hirió de gravedad a la esposa de éste.

Sin él en el banco, los norteamericanos ganaron sus tres primeros partidos y festejaron su retorno con una cuarta victoria al hilo ante el dueño de casa, con parciales de 25-22, 25-12 25-18. El equipo ya tení­a asegurado su pase a los cuartos de final.

El suegro de McCutcheon, Todd Bachman, fue asesinado hace una semana cuando visitaba un sitio turí­stico. Bachman era el padre de la esposa de McCutcheon, Elisabeth, una ex jugadora de la selección femenina.

"No hubiera vuelto si no sentí­a que estaba listo", declaró el entrenador. "Este es mi trabajo: instalarme al costado de la cancha y motivar a los muchachos".

McCutcheon dijo que su suegra lo habí­a alentado a que regresase.

"Cuando recuperó el conocimiento me preguntó por qué no estaba con el equipo", expresó.

El técnico estuvo casi toda la semana acompañando a su esposa en el hospital de Beijing donde su suegra se recuperaba de sus heridas, hasta que la suegra fue llevada el jueves en avión de vuelta a Estados Unidos. Empleados del hospital dijeron que está alerta, habla y recuperó la memoria.

La mujer continuará su recuperación en la Mayo Clinic de Rochester, Minnesota, que dijo en un comunicado que la atención que habí­a recibido en China habí­a sido excelente.

Al costado de la cancha de vio al mismo McCutcheon de siempre, paseándose con sus brazos cruzados o en la cintura, y aplaudiendo cada vez que su equipo sumaba un punto.

"Tiene una fortaleza increí­ble", señaló el lí­bero Richard Lambourne.

El ataque a los suegros del técnico se produjo horas después de la ceremonia inaugural, en el primer dí­a oficial de competencias, y ensombreció el arranque de la justa.

Durante su ausencia, el equipo fue dirigido por su asistente Ron Larsen.

En todos sus partidos los jugadores han usado zapatillas en las que escribieron las letras "TB" y "BB" en homenaje a los Bachman.