Rumana Tomescu-Dita gana el maratón de punta a punta

BEIJING (AP). La veterana atleta rumana Constantina Tomescu-Dita convirtió el domingo el maratón femenino de los Juegos Olí­mpicos casi en su carrera individual y ganó holgadamente la medalla de oro a considerable distancia de sus más cercanas rivales.

Tomescu-Dita cronometró 2 horas, 26 minutos y 44 segundos, y cuando completaba su vuelta final, ya de regreso en el estadio Nido de Pájaros, recién ingresaban sus compañeras del podio: la campeona mundial keniana Catherine Ndereba, que se llevó la plata con 2:27:06, y la china Zhou Chunxiu, bronce con 2:27:07.

Se consideraba que la extensa carrera, de 42 kilómetros, serí­a la mayor prueba hasta ahora de los efectos de la contaminación en los atletas, pero el clima estuvo del lado de los corredores --y de los organizadores. La llovizna atenuó los efectos de las partí­culas contaminantes, y la temperatura bordeaba agradables 23 grados.

Tomescu-Dita, madre de 38 años, se arrancó del nutrido pelotón a mitad de camino por las calles de Beijing en un dí­a de cielos cubiertos y con una tenue llovizna, y jamás soltó el primer lugar, corriendo con paso firme y sostenido.

"Aceleré fuerte porque por nada del mundo iba a dejar ir mi medalla de oro", señaló Tomescu-Dita. "Nunca perdí­ de vista a mis escoltas".

Tomescu-Dita habí­a completado la mitad de la vuelta en el estadio olí­mpico cuando Ndereba y Zhou hicieron su ingreso al estadio.

La disputa por la plata fue un poco más estrecha, ya que Ndereba tuvo que lanzarse en velocidad en los metros finales para doblegar el acoso de la local Zhou.

Fue la segunda plata seguida para Ndereba en una justa olí­mpica. Con 36 años, quizás ya no tenga otra oportunidad.

"No me siento decepcionada", declaró. "Decepción es una palabra que no existe en mi vocabulario".

Otra china, Zhu Xiaolin, entró pisando los talones a su compatriota ganadora del bronce.

Tomescu-Dita, medalla de bronce en el campeonato mundial de 2005 en Helsinki, cruzó la meta lanzando besos a la multitud que la aplaudí­a y alzando sus brazos al cielo.

El dominio de Tomescu-Dita fue incontrarrestable, e incluso las últimas cuadras apretó el paso y aumentó la ventaja sobre el grueso del pelotón.

Paula Radcliffe, la británica que ostenta el récord mundial, sufrió un nuevo fracaso en su cuarta olimpiada al llegar en el puesto 23, a casi seis minutos de la ganadora.

Recién esta semana fue cuando Radcliffe decidió participar en la carrera. Logró mantenerse en el pelotón de lí­deres, pero se fue rezagando. Incluso se detuvo en un momento para hacer estiramientos y luego reanudó el trayecto.

"No estoy segura qué pasó", dijo sobre el dolor, indicando que pudo ser un calambre.

La mexicana Madai Pérez entró en el puesto 19, con tiempo de 2:31:47, y fue la latinoamericana mejor ubicada.

Las 80 corredoras tomaron la partida a las 7.30 de la mañana, hora de Beijing, para evitar la humedad y el calor. Lo hicieron cerca de la Plaza de Tiananmen, en pleno corazón de la capital china, y tomaron una ruta que incluyó sitios turí­sticos conocidos como la Ciudad Prohibida.

Miles de estudiantes se colocaron a los costados del trayecto, agitando banderitas chinas y olí­mpicas.