Chile se embriaga de felicidad con su primera Copa América

Chile celebró en las calles hasta altas horas de la madrugada del domingo la primera Copa América de su historia, y frustró el sueño del astro mundial, Lionel Messi, de darle un título a la Argentina tras 22 años.

Los gritos de miles de hinchas hicieron un solo coro para gritar de júbilo tras concluida la final en la que Chile derrotó a Argentina en la fatídica ronda de penales (4-1) luego de que el partido concluyera 0-0.

Los fuegos artificiales y miles de papelitos acompañaron el momento en que el capitán de la selección chilena, Claudio Bravo, alzó el trofeo continental en el estadio Nacional donde más de 45.000 personas celebraron el añorado título.

"Era el momento (de ganar), había que dejar la historia negativa atrás", declaró Bravo tras el juego.

Chile ganó por primera vez un título de Copa América en su historia y se constituyó en el primero de una vida futbolística marcada de frustraciones, con cuatro segundos lugares (1955, 1956, 1979 y 1987).

En la vereda del frente, Messi, el mejor jugador del mundo en la actualidad, no pudo saldar la deuda con la hinchada argentina que esperaba abrazar un título de selecciones mayores que no gana desde 1993, cuando alzó la Copa América en Ecuador.

La celebración se regó como pólvora por las calles de Santiago llegando hasta la céntrica plaza Italia, el epicentro de los festejos deportivos de Chile, donde los hinchas ondearon banderas, lanzaron el clásico grito "Chi Chi Chi Le Le Le" en un fundido y sentido abrazo que se repitió en todas las ciudades chilenas.

Sin cambiarse el uniforme con el que ganaron la copa, el plantel completo se subió a un autobús de dos pisos sin techo en el que salieron del estadio Nacional rumbo al Palacio de La Moneda en el centro de Santiago para celebrar con la presidenta Michelle Bachelet, que dibujó una sonrisa en medio de los escándalos por corrupción que le hicieron bajar abruptamente su nivel de popularidad.

En el trayecto hacia La Moneda, los hinchas se apostaron para saludar el autobús que llegó a las puertas de la casa de gobierno donde también fueron recibidos por fanáticos fuera del palacio.

"¡Chile Campeón, Chile Campeón, Chile Campeón!", gritaron los jugadores cuando fueron recibidos por la presidenta Bachelet.

"Estamos todos felices", manifestó escuetamente Bachelet, quien estuvo en todos los partidos que disputó la selección chilena en esta copa.

Posteriormente, salieron hasta un escenario donde una lluvia de papel picado cayó sobre los héroes en medio de la algarabía de La Roja y sus hinchas.

- Una Copa con estrellas deslucidas -

La Copa América había comenzado con una constelación de estrellas encabezadas por el argentino Messi, el brasileño Neymar, su compañero en el Barcelona, además de los colombianos James Rodríguez y Falcao García, pero que al final no descollaron como se esperaba.

Mientras Messi no pudo llevar a su equipo a la gloria, el brasileño Neymar fue suspendido cuatro partidos por una gresca en el juego con Colombia de primera fase y no pudo evitar la eliminación del "Scratch" en cuartos.

En tanto, James y Falcao no pudieron evitar una de las actuaciones más pobres del plantel "cafetero" que llegaba entre los favoritos.

Para Uruguay, el más ganador de copas (15), la ausencia del suspendido Luis Suárez, dejó como figura al delantero Edinson Cavani, quien sufrió el dedo de Gonzalo Jara en el partido en que los "celestes" fueron eliminados y además pasó por la Copa sin pena ni gloria.

En el campeón brilló la generación de futbolistas chilenos encabezada por Alexis Sánchez, Gary Medel, Arturo Vidal y Claudio Bravo, en conjunto y no de forma individual, conquistando el título que debía: en su casa y con todo un país festejando la apertura de sus vitrinas.

La Roja también será representante del fútbol sudamericano en la Copa Confederaciones que se jugará en Rusia en 2017, un año antes del Mundial que organizará ese país.

- Una eliminatoria equilibrada -

Tras la Copa América, comienzan en octubre las eliminatorias para el Mundial de Rusia-2018 en las que se avizora una disputa pareja entre selecciones bastante igualadas y con el interrogante de selecciones protagonistas que quedaron en deuda como Brasil, Colombia y Ecuador.

De cara a esa equilibrada clasifcatoria regional, Perú, que logró el tercer puesto en la Copa América, retomó su juego de toque y velocidad de la mano del entrenador argentino Ricardo Gareca, y ensalzó a su goleador Paolo Guerrero, un depredador con ansias de gol que lleven a su equipo a un Mundial después de 35 años.

Chile, como campeón, se alza como uno de los favoritos para ir a la cita mundial, al igual que Argentina, que prometió retomar el camino para volver a ganar un título.

"En la próxima convocatoria volveremos a seguir insistiendo en la misma idea y en la búsqueda de los logros", dijo Gerardo Martino, técnico de Argentina.