"¡Gracias, Richard!": Ecuador celebra el éxito del ciclista Carapaz

María Pozo se atrasó a su trabajo y Caetano Osejo faltó a un examen en el colegio por ver de cerca a su nuevo héroe: el ciclista Richard Carapaz, el primer ecuatoriano que ganó una etapa del Giro de Italia.

Apurada, Pozo se bajó del autobús en el que viajaba cuando vio a decenas de ciclistas que esperaban en un parque del norte de Quito a la 'locomotora' Carapaz, para acompañarle este jueves en su viaje hacia su natal provincia de Carchi (norte).

Sin dudarlo, la mujer de 62 años se unió al grupo para felicitar al deportista, que quedó en el cuarto lugar de la clasificatoria general del Giro de Italia, lo que es considerada la mayor hazaña en la historia del ciclismo ecuatoriano.

"Estoy tan emocionada que iba a mi trabajo y me quedé", dijo a la AFP Pozo, una peluquera que, al igual que Carapaz, nació en Carchi (norte).

"¡Gracias, Richard!" y "¡Viva el Carchi!" gritaban los seguidores del ciclista, muchos de ellos montados en sus bicicletas agitando banderitas.

Carapaz "es el más querido del Carchi, me siento orgullosa", comentó emocionada Pozo.

Carapaz, de 25 años, debutó en 2017 en una gran vuelta, quedando en el puesto 36 en España. Este año ganó una etapa y la clasificación final de la Vuelta a Asturias.

- Merecido reconocimiento -

De origen humilde, Carapaz comenzó a pedalear a los 15 años con el equipo Panavial-Coraje Carchense. Luego, cosechó triunfos en los Juegos Panamericanos Sub-23 en 2013 y en la Vuelta al Porvenir de Colombia en 2015.

En 2016, fue descubierto por Eusebio Unzué, el patrón del equipo español Movistar, para ser compañero del colombiano Nairo Quintana.

Al ver "donde empezó y hasta donde ha llegado ahora, se merece este recibimiento por parte de todos, es un logro increíble", señaló a la AFP Osejo, de 17 años.

El joven y su hermano faltaron al colegio para tratar de saludar a la 'locomotora'. "Ya estaba planificado y no podíamos perdernos esto, y justo hoy tenía una prueba", contó Osejo.

Para María Rivadeneira, de 58 años, el logro de Carapaz es haber puesto los ojos del país sobre una disciplina que no concentra mayor atención.

"Es un orgullo realmente para todos los ecuatorianos, que vean que no solo el fútbol causa esas emociones", dijo a la AFP Rivadeneira.

Carapaz tiene previsto parar en algunas ciudades andinas antes de llegar a Tulcán, capital de la provincia de Carchi. Ahí descansará antes de retomar su entrenamiento para participar en el Mundial de ciclismo en Innsbruck, Austria.