Ministro catarí habla sobre el mundial 2022

DOHA (AP). El ministro de deportes de Catar afirmó que la Copa Mundial del 2022 será un acontecimiento deportivo de tal excelencia que será "casi imposible de superar" y en una entrevista exclusiva con The Associated Press prometió que la nación implementará reformas laborales en los próximos meses.

Salah bin Ghanem bin Nasser al-Ali insistió además en que Catar no pondrá en peligro sus ambiciones deportivas y el mundial de fútbol mediante la financiación del terrorismo.

El ministro no fue muy explícito acerca de si se venderán bebidas alcohólicas dentro de los estadios durante la copa y cómo serán recibidos los hinchas homosexuales pero prometió soluciones "creativas".

Al-Ali no dejó duda de que Catar quiere la Copa Mundial —financiada con sus vastas riquezas petroleras y gasíferas— para deslumbrar al mundo. Afirmó que el Oriente Medio "necesita algo como esto. Es una esperanza. Significa dar a la juventud de la región un evento positivo que pueda cambiar muchas de sus esperanzas y sueños".

El nombre de Catar es ahora "una marca vinculada con calidad, con lujo", agregó. "No perjudicaremos esta marca organizando una Copa Mundial que no sea exitosa". Anticipó que en la noche inaugural del torneo del 2022 se dirá a sí mismo "Dios ayude al país que le toque organizar la Copa Mundial después de nosotros".

"Realmente me atengo a eso. Ya verán que será algo casi imposible de superar", sentenció.

Sobre las afirmaciones de que Catar apoya al grupo Estado Islámico y otros extremistas, al-Ali insistió en que no tendría sentido que "un país que quiere organizar la Copa Mundial y grandes eventos todos los años" financie el terrorismo.

"Esto es ridículo", dijo el ministro. El emir gobernante ha dicho que su nación no apoya a terroristas, pero el ministro explicó los fundamentos de esa aseveración. Tras citar el ejemplo de Afganistán, que se convirtió en un bastión de al-Qaida y el Talibán después que Estados Unidos armó y financió a los combatientes antisoviéticos en los años 80, el ministro dijo que "apoyar a cualquier grupo terrorista no hace ningún bien. Solo te va a perjudicar algún día".

"Por eso no creemos en hacerlo y no lo hacemos", agregó. "No estamos dispuestos a asumir ese riesgo porque sabemos que es peligroso para nosotros".

Pero fue la enérgica insistencia de al-Ali en que Catar encarará el maltrato a los trabajadores migrantes lo más destacado de la entrevista de 90 minutos en un hotel de lujo frente a la academia deportiva Aspire en la capital Doha, donde se alojan los futbolistas jóvenes que aspiran a jugar en la selección nacional en el mundial. Catar está clasificado automáticamente por ser el país anfitrión.

El ministro dijo que su propio padre trabajó cuando tenía 12 años en la industria petrolera en "condiciones muy duras" que hoy "equivaldrían a abuso infantil".

"Comprendemos el problema. Para nosotros es una cuestión humana", afirmó. Los cataríes "no somos vampiros. Tenemos emociones". Dijo que las propuestas del gobierno para cambiar las leyes laborales han sido enviadas al gabinete y serán aprobadas "en los próximos meses .

Grupos defensores de los derechos humanos han documentado maltratos de trabajadores migrantes en Catar.