Argelia golea 3-0 en amistoso a Colombia, que echa de menos a James y Falcao

El campeón africano hizo valer su corona. Argelia goleó y desnudó este martes a la selección de Colombia de Carlos Queiroz en amistoso jugado en Francia, en el que le hizo sentir la falta de los capitanes James Rodríguez y Falcao García, ausentes por decisión técnica.

Los zorros del desierto sacudieron a los cafeteros de Carlos Queiroz al aprovechar sendos errores defensivos y su fortaleza en la media distancia. Los dirigidos por Djamel Belmadi vencieron con solvencia a los sudamericanos con tres remates desde fuera del área, uno de Baghdad Bounedjah (14) y dos de Riyad Mahrez (19 y 64).

Flojos en defensa y con dificultades para hilar jugadas de ataque, los sudamericanos echaron de menos a James y Falcao, ausentes de la Tricolor -por lesiones primero y decisiones técnica luego- desde la Copa América de Brasil en julio.

Los argelinos ajustaron quince partidos sin perder, mientras que los colombianos cedieron un invicto de nueve fechas.

 

El juego pudo confundirse con una partida de pelota vasca. Entre más fuerte atacaba Colombia, que tuvo seis cambios respecto al empate del sábado con Chile, con más contundencia se le devolvía la embestida.

La Tricolor tuvo, en el inicio, diez minutos vertiginosos. Alfredo Morelos, en el minuto tres, punteó la pelota, que se fue por encima del travesaño ante la salida de Rais M'Bolhi. En el 6, Juan Cuadrado cobró un córner que halló solo al zaguero Óscar Murillo, cuyo fuerte cabezazo fue desviado de la línea por Youcef Arat.

Los golpes regresaron con solvencia, aunque ocho minutos más tarde. Los hombres de Belmadi desconectaron las líneas defensivas colombianas. Bounedjah tomó ventaja de un mal pase de salida de Murillo y, con finura, ubicó la pelota en el ángulo de David Ospina.

Y cinco minutos después, Mahrez retrató de nuevo la zaga cafetera, que hasta antes del pitazo inicial, en once partidos con Queiroz, había sacado su arco en cero en nueve ocasiones. El capitán argelino remató de zurda, el esférico rozó a Davinson Sánchez y batió a Ospina. Los volantes de marca brillaron por su ausencia.

Los campeones de África, hinchados de confianza, pudieron cerrar la primera parte con una goleada. Bounedjah descolocó a Sánchez pero su derechazo chocó contra el horizontal.

Del otro lado, en uno de sus pocos acompañamientos en ataque, el lateral Luis Orejuela metió el balón entre los centrales argelinos y Luis Muriel cabeceó, pero el portero atajó.

 

El descanso puso fin al golpe a golpe, pero no a la superioridad de los zorros del desierto. Queiroz aterrizaba de barriga. Hasta antes de chocar con los africanos, en once partidos, su Colombia ajustaba seis triunfos, cuatro empates y una derrota.

Colombia no bajó los brazos nunca en su intento en vano de anotar, una cuestión que parece complicársele. En sus últimas tres salidas se fue en blanco, consolidando un temor de la prensa y los aficionados, que consideran vitales a los referentes James y Falcao para tal cuestión.

Voluntariosos y sacrificados, los cafeteros buscaron a toda costa acortar el marcador. Queiroz sustituyó a sus delanteros titulares por otros de igual características como Roger Martínez, Andrés Ibargüen y Luis Díaz, rápidos y fuertes, pero sin ideas.

El problema radicó en la falta de un engrane entre los volantes y los atacantes, de un cerebro: quizás el de la camiseta 10 que vio el partido desde Madrid.

Cuando, por empuje colombiano, los miles de argelinos que apoyaron a su selección en la ciudad francesa sospecharon que el juego se apretaría, Mahrez calcó la jugada insignia del técnico Pep Guardiola en el Manchester City: de la banda hacia adentro, el 7 dejó a tres rivales atrás, desenfundó la zurda y venció nuevamente a Ospina.

Tres anotaciones desde fuera del área. Tres razones que le dan munición a los críticos de Queiroz por marginar a los dos referentes. La fecha FIFA de noviembre testificará.