Madrid-Cruz Azul se cambia a Marrakech por mal estado del césped

El duelo de semifinales del martes que iban a disputar el Real Madrid y el Cruz Azul en Rabat fue oficialmente desplazado a Marrakech por el mal estado del terreno de juego en la capital marroquí, informó la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) este domingo.

"Por las malas condiciones del Complejo Deportivo Moulay Abdellah, el Comité de Organización de la FIFA ha decidido, después de haber consultado con el Comité de Organización local, que el partido 4 (Cruz Azul FC vs. Real Madrid CF) tenga lugar en Marrakech y no en Rabat como estaba previsto", comunicó el organismo internacional, responsable del torneo.

"La FIFA y el Comité de Organización Local agradecen infinitamente a todos los que participan en el éxito de la competición por su flexibilidad", añadió.

La hora de inicio de esta primera semifinal se mantiene en las 19h30 locales y GMT.

Marrakech acogerá por lo tanto las dos semifinales. La segunda, la del miércoles, ya estaba inicialmente prevista allí y medirá al San Lorenzo de Almagro argentino con el Auckland City neozelandés, también a las 19h30 GMT.

Según la prensa marroquí, la FIFA ya había mostrado el pasado mes sus temores por el estado del césped del estadio de Rabat durante una visita de inspección.

El estadio de la capital ha acogido los tres primeros partidos del torneo, el de apertura del miércoles y los dos de cuartos de final del sábado, un día en el que llovió intensamente sobre la capital de Marruecos, lo que dejó el campo en muy malas condiciones y dificultó mucho el juego en ambos partidos.

Este domingo continuó lloviendo por la mañana en Rabat y las previsiones apuntaban a la posibilidad de nuevas lluvias para los próximos días, lo que hubiera complicado seriamente el proceso de recuperación del terreno de juego.

El viernes, los equipos participantes en los cuartos no entrenaron en el estadio de Rabat para no castigar el césped y a lo largo del sábado la situación se fue complicando.

- Cuartos pasados por agua -

El primer cuarto de final, entre Auckland y Setif, empezó con una lluvia fina que fue cayendo con más fuerza a lo largo del partido que ganaron los neozelandeses por 1-0 a los argelinos.

La peor parte se la llevo el partido del Cruz Azul ante el Sydney Wanderers (victoria mexicana 3-1), en el que no paró de llover.

El césped quedó totalmente encharcado en diversas partes, donde no podía circular el balón, mientras que los jugadores tenían en ocasiones problemas para mantener el equilibrio, lo que incrementaba el temor a posibles lesiones.

Después de ese partido, el entrenador del Wanderers, Tony Popovic, se quejó de que no se hubiera decidido un aplazamiento.

"Ya estaba mal ayer y hoy ha estado horrible, con toda esta lluvia. No estoy seguro de que ni siquiera en nuestra liga se hubiera permitido jugar así", aseveró en la conferencia de prensa después de la derrota frente a Cruz Azul.

"Las condiciones meteorológicas no se pueden controlar. Si llueve, llueve. Pero si se podía haber controlado que el césped hubiera estado a la altura, para que no hubiera tanto problema", dijo.

El técnico del Cruz Azul, Luis Fernando Tena, también admitió que el estado del terreno había condicionado el partido, pero incluso consideró que esa circunstancia podía serles de utilidad frente al Real Madrid en semifinales.

"El Real Madrid va a tener problemas. Están acostumbrados a jugar en alfombras y no será fácil, pero no es nuestro deseo que el campo esté mal. Queremos que lo puedan mejorar para que haya un buen espectáculo", explicó.

Finalmente, Rabat no acogerá más partidos en este Mundial de Clubes y la última semana de competición se jugará integramente en el Grand Stade de Marrakech, escenario de la final el sábado 20.