“¿Hay que ver para querer?” pone el amor a prueba

CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Dicen que de la vista nace el amor, pero ¿qué pasa cuando no se puede conocer el rostro de un posible enamorado?

“¿Hay que ver para querer?”, el nuevo reality de E! Entertainment que se estrena el lunes por la noche, presenta a una soltera que gracias a una cámara portátil conoce las rutinas, las casas, los amigos, todo, menos el rostro y el cuerpo completo de sus pretendientes.

En una época en la que las imágenes retocadas de las redes sociales son el atractivo y el talón de Aquiles de la gente en busca del amor, el programa presentado por la colombiana Alejandra Azcárate es una versión bastante interesante de una cita a medio ciegas.

“¿Te imaginas tener la posibilidad de conocer primero la recámara, la cama, sus sábanas, sus almohadas, antes de que te tomes tres tragos en un antro y termines allá y no sepas a dónde vas a ir a parar?”, dijo Azcárate en entrevista con The Associated Press. “Aquí se pone la cosa un poco más al orden y al derecho de cómo debería ser, por lo menos de saber con quién me voy a involucrar”.

Los candidatos llevan una cámara a la altura del pecho y un sistema de transmisión en vivo gracias al cual pueden mostrar imágenes de su día a día a la soltera y platicar con ella en tiempo real. En el capítulo de estreno, Fariba, una psicóloga y pintora de 35 años, se suma al experimento en busca del amor.

El primer candidato empieza el día en una piscina, es entrenador de triatletas; el segundo le da terapia a animales, y el tercero está en una junta de trabajo con un DJ y personas con las que organiza eventos. Después de un primer enlace, en el que se presentan, los candidatos tienen la oportunidad enviar un regalo, una copa a la soltera e incluso plantearle cómo sería una cita con ellos.

“Es una manera muy interesante de ver cómo se desenvuelven las personas, en que ámbito lo hacen y cuáles son sus intereses”, dijo Azcárate, quien ayuda a las solteras a conocer más detalles de los posibles enamorados incluyendo pedir que muestren objetos de sus casas o hacer preguntas a quienes están por ahí durante las transmisiones, por ejemplo sus alumnos, compañeros de trabajo y mejor aún, sus familiares.

“Porque cuando uno quiere conquistar tú sacas tus mejores cartas, después es que sacas las garras, pero al principio tú muestras lo mejor, aquí es muy fácil ver qué es lo que no opera”, dijo Azcárate.

A pesar de que las cámaras no mienten, en el amor nada es lógico y en algunos casos los candidatos elegidos por las solteras son totalmente inesperados. Además, una vez que son elegidos por fin pueden verse el rostro y ahí hay una segunda oportunidad para dejarse guiar por sus sentimientos, pues ambos tienen un par de minutos para decidir si avanzan o no con la relación.

“Las mujeres somos un universo indescifrable”, dijo la presentadora quien fue una especie de guía de conciencia para las concursantes, que en esta primera temporada, de 13 capítulos, son todas mujeres en busca de hombres, con una soltera participante por emisión.

“Históricamente las mujeres hemos tenido que esperar a ser elegidas”, dijo. “Aquí ella es la que tiene la rienda”.